Arreglando el mundo

“Dar trabajo”

Introducción

user

Leo Soto


“Dar trabajo”

Publicado por Leo Soto el .
Featured

“Dar trabajo”

Publicado por Leo Soto el .

Siempre me ha parecido curiosa aquella frase, a veces incluso con aires magnánimos, que muchos dueños de empresas o gremios suelen utilizar:

“Damos trabajo”

La primera razón es que es que sería raro que alguien “diera trabajo” como si fuera un regalo o un favor. Cualquier empresa razonable contrata cuando estima o apuesta a que el fruto de esa contratación le generará más ingresos (a corto o larzo plazo) que el costo de dicha contratación. Lo que no tiene absolutamente nada de malo, pero es relevante recordarlo.

La segunda razón por la que me parece curiosa la frase es que un contrato de trabajo es, en el fondo, un contrato bipartito como cualquier otro. Imagínense que en otro contrato bipartito, como el de arriendo de un departamento, saliera el arrendador declarando:

“Yo doy techo“

Sonaría raro, ¿no? ¿O si ustedes fueran propietarios y arrendaran (o vendieran) su inmueble saldrían con esa frase en un asado con sus amigos?

Ahora bien, dirán ustedes, hay otros contratos bipartitos donde sí se usa el verbo “dar”. Los créditos por ejemplo.

¿Será que cuando una de las partes (el empleador, el banco) tiene un poder de negociación desproporcionado despecto al otro (el empleado, el solicitante de un crédito) entonces tendemos a usar el verbo “dar”?

Pero fíjense que a veces por cambiantes condiciones de mercado la relación de poder de negociación en el caso de trabajo no es es tan asimétrica. Ver el caso de la minería, donde más allá del efecto sindical (que tiene su espacio también), la escasez de profesionales y técnicos ha hecho subir los sueldos de manera importante. Algo similar pasa cuando hay menor desempleo. Y también ocurre en industrias donde el talento es escaso (mi experiencia personal en el desarrollo de software es exactamente esa).

E igual esa idea tradicional del empleador “dando” trabajo se mantiene. Incluso en los casos donde, si se presume que el lado con mayor poder de negociación es el que “da”, es el empleado el que está “dando talento y tiempo“ al empleador.

Pero no creo que la cosa vaya por ahí. Al fin y al cabo uno tampoco le hace un favor a su empleador: uno suele quedarse en la empresa que te ofrece mejores condiciones al combinar las distintas cosas que buscas, tanto monetarias como profesionales como de calidad de vida.

¿Para donde voy con todo esto entonces? Simplemente que la forma en que nos expresamos hace una diferencia en como pensamos.

Que los empleadores pensemos que “damos” trabajo nos hace un poco condescendientes y nos desconecta de la realidad (cada vez menos parecida a la de la época industrial tradicional con fábricas y obreros).

Que los empleados pensemos que “nos dan” trabajo nos hace un flaco favor al auto-estima, pues el trabajo es algo que nos ganamos, que ofrecemos, y en el que podemos influir mucho, no algo pasivo que “nos dan”.

Así que cortémosla con eso de dar trabajo.

En fríos términos económicos (contexto en el cual se suele echar mano al “dar trabajo“), en realidad las empresas demandan trabajo. Y los trabajadores ofrecen su talento y tiempo para cubrir esa demanda. Nadie le da nada a nadie. Más bien nos ponemos de acuerdo, para algo que nos conviene (o debiera convenirnos) a todos. Recuérdenselo a aquellos que juran que “dan” o “les dan” trabajo.

user

Leo Soto